Buen día a todos con mucha fuerza y energía…casi se me pasa el mes de julio pero no lo voy a dejar que se escape… jajajajajaja….

Espero que os guste. 

He querido hablar un poco del tema de la pandemia en su efecto psicológico a corto y largo plazo, porque estoy viendo casos de gente a mi alrededor que considero a tratar por profesionales (psicólogos, psiquiatras) que para eso están.

Esta pandemia del coronavirus y el encierro para evitar el contagio nos afectan psicológicamente, tanto de manera inmediata, como a largo plazo, afectando a nuestra psicología y haciendo que nuestra visión de la realidad y nuestro comportamiento cambien bastante.

Durante estas semanas no solo las últimas sino anteriormente, el coronavirus protagoniza nuestras vidas. Podemos estar infectados o lo puede estar alguien conocido, además los medios de comunicación y las redes sociales están inundados de estadísticas aterradoras, consejos prácticos e incluso humor sobre la pandemia.

Este bombardeo constante puede resultar en mayor ansiedad, con efectos inmediatos en nuestra salud mental. No obstante, la constante sensación de amenaza puede tener otros efectos más insidiosos en nuestra psicología. Debido a nuestras respuestas a la enfermedad, fruto de la evolución humana, los temores al contagio nos llevan a ser más conformistas y tribalistas (sentimiento de pertenencia a un grupo y defensa de hábitos comunes) y a aceptar menos a los diferentes.

Nuestros juicios morales se vuelven más duros y nuestras actitudes sociales más conservadoras cuando tratamos de cuestiones como la inmigración, la libertad o la igualdad sexual. Los recordatorios diarios de enfermedades pueden incluso influenciar nuestras afiliaciones políticas. Además de convertirnos en jueces más duros ante los comportamientos de las personas dentro de nuestro grupo social, la amenaza de la enfermedad también puede llevarnos a ser más desconfiados de los extraños. Natsumi Sawada, de la universidad Mcgill de Canadá, ha descubierto que tenemos peores primeras impresiones de otras personas si nos sentimos vulnerables a la infección y que las personas menos atractivas son juzgadas con especial dureza, tal vez porque confundimos sus características con un signo de mala salud. Esto también es aplicable a personas de otras culturas, con lo que aumentan conductas xenófobas y racistas.

Todavía no hay datos sobre las formas en que el brote de coronavirus está cambiando nuestras mentes, pero la teoría del sistema inmunológico conductual sugiere que lo hará, aunque Yoel Iubar, de la universidad de Toronto, argumenta que será un cambio relativamente moderado, y nada radical, en la opinión general de toda la población. No obstante, aunque, como decimos, influirá el sistema inmunitario conductual de cada uno, la experiencia con la enfermedad (afecta o no, con amigos/familiares, fallecidos, etc.) Y como han actuado las autoridades para paliar la pandemia.

Con todo el respeto que me merecen los profesionales sanitarios y como he comentado anteriormente considero que tanto a corto como a largo plazo está pandemia ha dejado y dejará huellas que deben ser borradas o reducidas con la ayuda de los profesionales de la cabeza, que para eso están. 

He querido hablar un poco de este tema porque en mi círculo más cercano (familia, amigos) se ha comentado que la pandemia iba a cambiar al ser humano a ser mejor persona y por lo que estoy observando, no está siendo así, si no que sale lo malo y la peor versión de cada uno (gracias “su” por hacerme ver esto).

Por eso resalto que sería muy bueno acudir a los profesionales que para eso están, para ayudarnos con los temas de la cabecita, pero bueno es mi humilde opinión y lo que he estado observando a mi alrededor a pesar que me han tenido que ayudar a ver la realidad.

Y nombrando la palabra versión, hoy voy a elegir una canción veraniega que nos haga olvidarnos de esta pandemia al menos mientras la escuchemos….

Tengo en una libreta tantas canciones……tiene tu nombre y tengo razones para buscarte y volverte a hablar…….

Dice en esa libreta sin más razones la hora y la fecha y dos corazones y dice calle San Sebastián…..

Y si tengo que escoger me quedo, me quedo contigo….y si yo vuelvo a San Juan…yo bailo, yo bailo contigo….

Canción bonita: Carlos Vives-Ricky Martín

No sé si lo habréis conseguido, yo el ratito que la he visto y escrito a la vez me ha hecho desconectar de la realidad y mi mente se ha ido por ahí a imaginar irrealidades para no quedarse atrapada en la realidad actual…Ojalá os pase a vosotros…..

Y en este mes de julio he elegido una de las Bodegas de la D.O. Madrid que se llama “Bodega las Moradas de San Martín” que más pasión, esfuerzo y entusiasmo le ponen para obtener unos vinos fantásticos y que espero desde aquí (mi pequeño rincón y a la vez refugio) os lleguen y que los conozcáis porque están realmente ricos.

Comienzo mirando la web de esta bodega y observo que nace en 1.999 en la vertiente madrileña de la Sierra de Gredos, para recuperar los Viñedos Centenarios de Garnacha que vienen siendo cultivados desde el siglo XII en el municipio de San Martín de Valdeiglesias, Madrid. ubicada en “Pago de los Castillejos”, donde confluyen la Comunidad de Madrid con el norte de Toledo y el sur de Ávila, en los aledaños de la Sierra de Gredos, el clima y los especiales suelos de esta zona les permiten elaborar vinos con mucha personalidad y calidad. una apuesta por el futuro de las personas y de esta tierra.

Capaces de plasmar el alma de la garnacha de este terreno, han querido hacer un guiño a nuestra cultura literaria a través de las etiquetas que visten sus vinos. Concretamente, “las moradas” es el título del último libro que escribió Santa Teresa, pues el vino de esta zona es citado por los más importantes escritores en el siglo de oro español, y así lo reflejan en las etiquetas de sus vinos con un extracto del relato literario de importantes escritores contemporáneos como Lorenzo Silva, Marta Rivera, Ramón Acín, Óscar Sipá, Ángeles Cas, Luz Gabás o Luis Zueco.

A todo esto, hay que sumarle a este proyecto la incorporación de una enóloga incansable, luchadora, curiosa y apasionada como es Isabel Galindo. Además de transmitir su pasión cuando explica los vinos que elabora, te transporta al momento exacto de plantación del terruño y a sus siguientes descubrimientos de clones y recuperaciones de variedades blancas como la Albilla Real.

Yo he elegido tres de sus vinos porque me parecen que son los tres impulsores que se deben conocer de esta bodega. También el proyecto que hay detrás y que tanto Isabel como todo el equipo llevan haciendo unos cuantos años.

He elegido tres vinos

ALBILLO REAL 2019

Fase visual

Color amarillo pajizo con ribete acerado. Limpio y brillante.

Fase olfativa

En nariz tiene una intensidad media-alta. Fruta de hueso (níspero, melocotón), pera de agua, etc. Notas de monte bajo (tomillo, romero, flores azules, etc.)

Fase gustativa

El albillo es una variedad de maduración muy temprana, fue sometido a una primera vendimia (se realizan dos vendimias por parcela) el 6 de agosto y finalizó el 19. En resumen, la añada 2019 se caracterizó en esta zona por dar vinos muy redondos y aromáticos.

Recomendación

Este Albillo Real es de las siguientes parcelas: “el pañuelo”, ”juez”, ”pasaderas” y “ andrinoso”. Sin intervencionismos se realiza una vendimia manual seminocturna y por parcelas.se realiza el prensado de racimos enteros y encubado hasta que inicia la fermentación de forma natural con las propias levaduras de la uva.

Se alarga tres semanas. una vez fermentado, se lleva a cabo una crianza de 6 meses en barricas de roble francés de 500 litros usadas, con bâttonages en cada luna llena.

 El 30% se elabora sin sulfitos, aportando mayor riqueza, complejidad y untuosidad.

El vino se limpia de forma natural mediante frío del invierno y trasiegos, sin clarificar ni filtrar.

En definitiva, un vino blanco diferente, delicado, untuoso en su paso por boca, complejo y a la vez elegante que puede acompañar cualquier tipo de comida (carne, pescado, platos de cuchara, etc.)

Os invito a que lo conozcáis porque os vais a enamorar y enganchar a él…ya veréis….

En su etiqueta hay un fragmento del relato que el escritor Óscar Sipán realizó para las moradas de San Martín: “hay tantas maravillas en una copa de vino como en el fondo del mar”.

LA SABINA 2014 GARNACHA

Tipo de vino

Vino Tinto

Fase visual

Color rojo rubí con ribete acerado, limpio y brillante.

Fase olfativa

En nariz aparecen frutos rojos silvestres, grosellas, arándanos y notas balsámicas (eneldo, tomillo limonero, etc.)

Fase gustativa

Su entrada en boca es elegante, viva y con una acidez muy bien integrada. Esta variedad (la garnacha) está aquí muy bien identificada y voy a explicar un poco el motivo y su elaboración para entenderlo mejor.

Recomendación

La vendimia se hace manual y nocturna en cajas, y posterior selección en mesa.

En un viñedo situado en un altiplano de montaña en la vertiente madrileña de la Sierra de Gredos con grandes vientos del noroeste y a casi 900m de altura, sobre suelos graníticos de arena y roca, con pH ligeramente ácido. Un total de 21ha en formación en vaso y estricto secano forman el paisaje de estos viejos viñedos históricos, trabajados de forma orgánica.

Las uvas se encuban por parcelas. Tras el despalillado, se mantienen de forma natural con las levaduras autóctonas de la propia uva durante 3 semanas con control de temperatura, para no perder sus aromas y sin apenas intervención para evitar extracciones. Una vez realizada la fermentación maloláctica, también con bacterias autóctonas, se lleva a cabo una crianza entre 10 y 16 meses, con una media de 14 meses en barricas de roble francés de 500 litros de distintos usos, según la parcela, para posterior coupage de los vinos. Se embotella sin filtrar ni clarificar.

En su etiqueta aparece un fragmento que el escritor Ramón Acin realizó para las moradas de San Martín: “respetuoso, aposté por los favores del viento para sus viñedos, sin olvidarse de los olorosos abrigos prestados por Jaras, Sabinas, Enebros y Pinos”.

Para mi este es uno de los vinos que yo elegí como favorito cuando probé todos los de la bodega, por su identidad, por el terruño, por su nariz y boca tan bien ensambladas.

No quiere decir que los demás no estén ricos o no me gusten, sólo que éste es “mi niño bonito”….espero que no le importe a Isabel Galindo…jajajajaja……

Como observaréis las fases gustativas de los vinos son bastante extensas, pero considero que es importante toda esta información para que cuando toméis los vinos entendáis mucho mejor como son y además el respeto por la materia prima, por el suelo, es una maravilla que tengamos en Madrid vinos de esta altura (900m) y de una gran calidad. Por favor, no dejéis de conocerlos y probarlos porque están realmente riiiicoooooossssss…….

LIBRO DIEZ. LAS LUCES 2010 (GARNACHA)

Antes de comenzar con las distintas fases cabe destacar que hasta la fecha desde 2005 a 2017 solo ha habido cuatro cosechas en las que se ha podido elaborar las luces, ya que es un vino con vocación de guarda. Los suelos arenosos se combinan con años excepcionales para darnos un fruto muy concentrado que de forma natural y en equilibrio perdurará honestamente en el tiempo (yo lo he comprobado porque he catado el 2005 y estuvo a la altura, impresionante).

Es un vino diferente, largo, persistente, vivo y que plasma la esencia de la garnacha perfectamente en unos viñedos de secano, de más de sesenta años, de la forma más natural y respetuosa posible.

Tipo de vino

Vino Tinto

Fase visual

Color rojo rubí, con una nota evolutiva limpia y brillante.

Fase olfativa

En nariz es complejo, notas especiadas (nuez moscada, pimienta negra y blanca, etc.) fruta negra madura, notas de cacao, notas de piel curtida y trabajada. Notas de tinta china (granito).

Fase gustativa

Su entrada en boca es sutil y elegante, con una acidez persistente que lo hace estar vivo y diciendo “aquí estoy yo todavía señores” …

Está todo muy bien ensamblado y efectivamente su tiempo de guarda lo aguanta perfectamente.es un vino diferente, personal y muy identificado con la zona (terruño) y con la variedad.

Recomendación

En su etiqueta aparece el fragmento del relato que la escritora Luz Gabás realizó para las moradas de San Martín y que solamente aparece en la etiqueta del vino “Libro Diez. Las Luces”:

“Ah, si pudiera regresar a aquellos tiempos cegados por la luz inocente, transparente y cálida del amanecer prometido! Volvería a ser entonces lluvia. O sería viento. O tal vez fuego. Como la solitaria uva aferrada a su racimo de esperanza, me anclaría a la tierra que ahora se embarra, que se diluye, convirtiendo lo vivido en olvido. Y blandiría mi espada contra el maldito moho que me nubla”.

Solo me queda comentaros que ha sido una maravilla y placer haber elegido esta bodega y estos tres vinos porque no hay nada más interesante que mezclar la cultura literaria con la cultura creada que se puede beber, compartir y disfrutar…sentir y saborear….

¡Muchísimas gracias por leeerme! 

 ¡Salud amigos!

 

P.d.: “La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás “

“Tales de Mileto”

“Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón” 

                                  “William Shakespeare “

“El mayor imperio es el imperio de uno mismo” 

                                     “Séneca”

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